Verstappen no se detiene: probó un Super GT antes de la F1 en Japón
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Apenas días después de girar con un GT3 en el Nürburgring, el neerlandés volvió a cambiar de máquina y se puso al volante de un Nissan GT500, una de las bestias más exigentes del automovilismo japonés. Todo, en el marco de los test de fabricantes… y con pista mojada, para hacerlo todavía más desafiante.
No hubo tiempos oficiales, pero eso es lo de menos. El objetivo fue claro: sumar experiencia, entender el comportamiento del auto y seguir ampliando su abanico fuera de la F1.
No es la primera vez que se mete en este mundo. Ya había tenido un contacto previo con un Super GT hace algunos años, aunque esta vez fue con un modelo más actual y en condiciones reales de prueba.
La presencia de Verstappen también vuelve a poner en escena el vínculo entre Red Bull y el automovilismo japonés, una relación que viene de hace tiempo y que sigue dando frutos en distintas categorías.
Más allá del show, hay un mensaje claro: Verstappen no se queda en su zona de confort. Busca desafíos nuevos, suma kilómetros en distintos autos y se prepara para todo tipo de escenarios.
Todo esto, mientras la Fórmula 1 lo espera en el Suzuka Circuit, donde intentará revertir un arranque de temporada lejos de lo esperado, tanto para él como para su equipo.
Hoy está más atrás de lo habitual en el campeonato, pero si algo dejó claro el neerlandés es que nunca deja de acelerar… ni de evolucionar.
Porque cuando no está corriendo, está probando. Y cuando prueba, aprende.



