
El piloto de Fórmula 1 ya está en Argentina y, lejos de relajarse, se subió a un kart junto al Acosta Racing Team, estructura con la que dio sus primeros pasos y consiguió resultados importantes en su etapa formativa.
La actividad se llevó a cabo en el Kartódromo de Zárate, donde giró con un chasis Tony Kart con motor KZ. Un combo picante, de esos que no perdonan errores y donde hay que ir fino… o directamente “tirarse a la pileta” en cada frenaje.
La jornada también tuvo caras conocidas del ambiente: lo acompañaron Gabriel Gandulia, además de Alejandro Barbieri y Martín Acosta, junto al grupo de trabajo del equipo.
Más allá del show que se viene en las calles de Buenos Aires, Colapinto dejó en claro que no pierde la esencia: seguir girando, seguir afinando y mantenerse competitivo. Porque arriba de cualquier cosa que tenga volante, el argentino siempre parece que viene con la sirena en el techo.




